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Carta a mi compadre Brito


Compadrito, espero estés disfrutando todo lo que lograste y estes cosechando lo que sembraste (no es sarcasmo). Ya perdoné las injusticias que cometieron contra mí y mi familia, acciones en las que fuiste cómplice para salvarte y por eso te escribo estas líneas, para que la gente conozca lo que en realidad sucedió, pero además para que sepan que no te importó el cariño ni el apoyo que te brindé, incluso, viviste en mi casa cuando te divorciaste y la última vez que te vi ni la cara pudiste darme. Afortunadamente la mayor parte de la gente ya sabe la clase de persona que eres y al igual que yo pintó su raya contigo. Seguramente te aplicarán la que le hiciste al Pijuy y a tantos más del equipo cercano del hoy Gobernador Electo, Eduardo Ramírez Aguilar.

Todos sabemos de tus sueños guajiros alimentados por Abraham, Uriel, Sergio y hasta el traidor de Conrado, que espero sigan atentos de ti, ahora que ya no será sencillo posicionarse o te sigan sirviendo para financiar tu supuesta y fantasiosa campaña para gobernar Chiapas. Si prestas atención, con el afán de congratularse con el próximo gobierno empezarás a escuchar los cuestionamientos sobre dónde está todo lo que te dieron, recursos que le quitaron a las y los chiapanecos.

Compadre, así de frente como aceptaste en la iglesia bautizar a una niña que dejaste sin padre y tía por casi 8 meses para salvarte de manera irresponsable del tambo, te recuerdo todo lo que se hizo en el Tribunal durante el gobierno de Manuel Velasco y los primeros años de esta administración, que usaste para cobrar venganza en contra de gente inocente, sin darles la oportunidad de defenderse o ser escuchados por un Gobernador que deja a Chiapas en la peor crisis de seguridad en toda su historia.

Compadre, si, para mí lo eres, ya que desafortunadamente pensando que eras otra clase de persona te ofrecí ser padrino de mi hija para que la cuidaras cuando yo faltara, pero ya le mostraste de qué estás hecho. En mi reclusión jamás le llamaste y mucho menos a mi esposa o padres, intentando borrar cualquier relación para responsabilizarme de algo que tú instruiste para operar la elección del líder nacional de MORENA.

Tus compinches y tú, a días de haber protestado como gobernador tu padrino político Rutilio Escandón, relegaron y destituyeron a todos los que te ayudamos sin decirle al Ejecutivo del Estado las razones. La única razón fue tu desprecio nacido en la soberbia de alguien que perdió el piso olvidándose de sus amigos y de la gente que lo apoyó, como Luis, El Químico, Quique, Mario e incluso el magistrado a quien no solo no ayudaste, le pediste renunciará a su notaría aun cuando nos ayudó con el trabajo con el que te luciste y te salvó la chamba cuando te quería correr la señora, dando órdenes para que lo mandaran hasta Pichucalco con el fin de que no pudiera reclamarte, porque preferiste aliarte con Wenceslao Camacho y Sarmiento para afectar al gremio de los notarios, que escucharlo decirte que la renuncia de los notarios  no era un tema de Estado y que no había necesidad de crear un flanco más, otro más de los tantos y tantos que abriste y que hoy juegan en tu contra.

Por eso compadre, agradezco tu traición como lo hacen todos a los que alejaste y perjudicaste. Gracias compadre porque la verdad siempre se va a saber y por eso ahora te digo, mejor así: No me ayudes compadre. 

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