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Seguridad que se siente: una estrategia que empieza a dar señales de rumbo


La reciente acción de la Secretaría de Seguridad del Pueblo (SSP), encabezada por Óscar Alberto Aparicio Avendaño, en los municipios de Berriozábal y Ocozocoautla de Espinosa, es una muestra clara de que la seguridad en Chiapas está tomando un rumbo más firme, más visible y, sobre todo, más cercano a las necesidades reales de la población.

El operativo —que incluyó sobrevuelos estratégicos y la presencia coordinada de la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal, la Guardia Estatal Preventiva, la Agencia de Investigación e Inteligencia Ministerial y la Unidad de Transportes Aéreos— refleja un enfoque integral que combina tecnología, inteligencia y presencia en territorio. Esta mezcla, pocas veces aplicada con constancia en el pasado, es quizá uno de los puntos más positivos de la estrategia actual.

El uso de vigilancia aérea como “sombrilla de protección” no solo permite monitorear en tiempo real zonas complejas, sino que también brinda mayor seguridad al personal que opera en tierra. Es una señal de profesionalización y de apuesta por métodos modernos que pueden marcar la diferencia cuando se trata de prevenir delitos antes de que escalen.

Otro aspecto relevante es la coordinación interinstitucional. La vinculación operativa con la Fiscalía General del Estado no es un simple dato administrativo: significa que la labor preventiva, la investigación y la atención a denuncias comienzan a caminar en la misma dirección. Y cuando las instituciones se alinean, la ciudadanía lo resiente en forma positiva: más rapidez, más claridad y menos burocracia.

Pero quizá el mensaje más importante es la reiteración del carácter preventivo y comunitario de estos operativos. En un contexto en el que la desconfianza suele instalarse con facilidad, ver recorridos, patrullajes y sobrevuelos que responden a puntos señalados por los propios habitantes fortalece la sensación de que las autoridades están escuchando y actuando donde la gente lo pide.

La paz no se construye en un día, pero sí comienza con decisiones firmes, acciones visibles y presencia constante. Chiapas necesita justamente eso: autoridades que no solo reaccionen, sino que se adelanten, que innoven y que asuman la seguridad como una tarea diaria.

La SSP afirma que trabajará “desde tierra y aire, todos los días, para que la paz sea una realidad en cada colonia de Chiapas”. Y si algo muestran estas acciones es que, al menos en estos municipios, esa promesa empieza a tomar forma. En tiempos en los que abundan las críticas, es justo reconocer cuando las cosas se hacen bien, porque la seguridad también se construye con confianza.

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