Tuxtla y el silencio que mata
Anoche, en una vivienda de cuartos en renta en Jardines del Pedregal, una joven de 17 años fue encontrada sin vida. La noticia circuló rápido: “suspendida”, “deliberado”, “protocolo de feminicidio”. Palabras frías, automáticas, repetidas en cada reporte. Pero detrás de ellas había una adolescente. Una vida que apenas empezaba. Y un contexto que, una vez más, preferimos no mirar.
Tuxtla Gutiérrez ya acumula demasiadas historias como ésta, especialmente entre jóvenes que llegan solos a la capital para estudiar, trabajar o sobrevivir. Muchos viven en habitaciones de renta donde la soledad no es solo espacial, sino emocional. Nadie pregunta cómo están, qué sienten, qué cargan. El aislamiento se vuelve rutina, y la desesperación encuentra terreno fértil.
Lo que inició como una noche de convivencia entre jóvenes terminó en tragedia en la zona norte de Tuxtla Gutiérrez. Una adolescente de 17 años fue encontrada sin vida dentro de una vivienda rentada en Jardines del Pedregal. Versiones preliminares señalan que convivía con tres jóvenes mayores de edad, consumiendo alcohol y presuntas sustancias. Después, según ellos, la menor se apartó y fue hallada suspendida.
La Fiscalía activó el protocolo de feminicidio —como corresponde cuando una mujer aparece muerta en circunstancias violentas o dudosas— y los tres varones fueron llevados a declarar. Sin embargo, más allá del expediente, hay un trasfondo que nos negamos a discutir con seriedad.
Tuxtla se ha llenado de espacios de renta improvisados para estudiantes y jóvenes trabajadores, donde no existe supervisión, reglamentación ni redes de apoyo. Son viviendas donde conviven la soledad, el consumo de sustancias y la ausencia de adultos responsables. Este caso revela un fenómeno creciente: menores de edad expuestos a ambientes de riesgo sin contención ni acompañamiento.
También debemos hablar de otra realidad: el consumo temprano de alcohol y drogas en adolescentes. En Chiapas, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición reporta que uno de cada cinco jóvenes entre 15 y 19 años ha consumido alcohol en exceso recientemente, y el uso de sustancias se normaliza en reuniones privadas donde nadie se hace responsable. Y cuando ocurre una tragedia, la narrativa suele reducirse a “se colgó”, como si fuera una decisión aislada, desconectada de todo lo que la rodea.
Pero incluso si la línea de investigación apunta a un acto deliberado, debemos recordar que México vive una crisis silenciosa: el suicidio es hoy la segunda causa de muerte entre adolescentes de 15 a 19 años, según el INEGI. En Chiapas, los casos han aumentado en los últimos años, especialmente entre mujeres jóvenes. No es casualidad. Es resultado de abandono institucional, precariedad emocional, violencia normalizada, presión social y falta de acceso a salud mental.
La reacción institucional fue la de siempre: patrullas, peritos, morgue, comunicados de “cero impunidad”. Pero la pregunta es: ¿qué hacemos antes de que ocurra la tragedia? ¿Dónde están los programas de prevención en escuelas y universidades? ¿Quién regula los espacios donde viven menores de edad sin supervisión? ¿Qué redes comunitarias existen para detectar riesgos? La respuesta es incómoda: casi ninguna.
Y los medios también tenemos responsabilidad. Difundir detalles explícitos sobre métodos o circunstancias contribuye al efecto contagio, reconocido por la OMS. Es necesario cambiar el enfoque: menos sensacionalismo, más prevención, más recursos de ayuda, más sensibilidad.
Esta muerte no puede quedar archivada como una estadística más ni como una crónica morbosa. Debe obligarnos a mirar de frente lo que ocurre en Tuxtla: jóvenes solos, sin apoyo emocional, rodeados de riesgos, viviendo en un sistema que solo reacciona cuando ya es demasiado tarde.
El silencio, la indiferencia y la negligencia social también matan.
Si tú o alguien cercano necesita apoyo, puedes comunicarte a:
📞 Línea de Atención a Crisis Emocionales: 800 911 2000
📞 Línea de la Vida: 800 911 2000
💬 Chat del IMSS disponible en su sitio oficial
Hablar puede salvar una vida.
COMUNICADO DE LA FISCALÍA GENERAL DEL ESTADO DE CHIAPAS
La Fiscalía General del Estado inició la carpeta de investigación con protocolo de feminicidio, ante el hallazgo de una adolescente sin vida en la colonia Pedregal San Antonio Tercera Sección de Tuxtla Gutiérrez. Un grupo multidisciplinario de la Fiscalía contra Feminicidio y de la Fiscalía de Distrito Metropolitano realiza las indagatorias a fin de esclarecer este lamentable hecho y fincar responsabilidades.
La FGE garantiza Cero Impunidad ante la violencia feminicida.


No hay comentarios.