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Luz María Castillo: Una voz que dignifica y transforma la inclusión en Chiapas


Por Ernesto Cruz.

El Día Internacional de las Personas con Discapacidad no es una fecha simbólica ni un acto protocolario; es un recordatorio mundial de una deuda histórica: la dignidad y la igualdad real para millones de personas. Este 3 de diciembre, esa reflexión resonó con fuerza en el Congreso del Estado de Chiapas a través de la voz firme, sensible y profundamente comprometida de la diputada Luz María Castillo.

En un discurso que trascendió la formalidad legislativa, la diputada Castillo no solo honró la lucha de quienes han enfrentado exclusión y barreras invisibles durante décadas, sino que convirtió el recinto parlamentario en un espacio de reconocimiento, empatía y justicia. Su postura fue clara: la discapacidad nunca ha sido el problema; la indiferencia sí.

Lo más significativo de su participación no fue únicamente su elocuencia, sino la fuerza transformadora de la iniciativa que presentó. La propuesta de adicionar la fracción XVIII al artículo 54 de la Ley del Servicio Civil del Estado y los Municipios de Chiapas es, sin duda, un parteaguas: establece que al menos el 2% de las plazas del servicio público sean ocupadas por personas con discapacidad.

No se trata de una concesión. Es un acto de justicia. Es reparar décadas de desigualdad donde, según cifras nacionales, apenas el 22.7% de las personas con discapacidad accede a un empleo, y en Chiapas, la cifra cae por debajo del 15%. Ante esta realidad, la iniciativa de Luz María Castillo no solo es necesaria: es urgente.

Además, su visión de inclusión va más allá del papel. Su propuesta contempla un certificado de habilidades laborales, informes anuales obligatorios y diagnósticos de accesibilidad, con el objetivo de garantizar que los espacios laborales sean dignos, reales y verificables. No simbolismos. No discursos vacíos. Resultados concretos.

La diputada Castillo dejó claro que su trabajo no es individual: es la voz de más de 60 asociaciones que han alzado la mano desde cada rincón de Chiapas, es la voz de quienes caminaron con ella hasta el Congreso, de quienes han exigido ser vistos no como limitados sino como ciudadanos plenos, capaces y valiosos.
Y es también la voz de un Chiapas que, bajo el liderazgo humanista del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, está avanzando hacia una cultura de igualdad sustantiva y respeto.

En su mensaje, la legisladora habló desde el corazón y con una convicción que pocas veces se observa en la vida pública. Reconoció a cada persona con discapacidad como protagonista de su propia historia y reafirmó que la inclusión no se promete: se construye, codo a codo, entre sociedad y gobierno. Y su iniciativa, así como su reciente impulso a la ley de talla baja —ya replicada en otros estados como Durango—, demuestran que Chiapas puede ser referente nacional cuando se legisla escuchando y cuando se gobierna con empatía.

En un día marcado por la reflexión internacional, Luz María Castillo convirtió la fecha en un punto de inflexión. Hizo un llamado a la unión, a la responsabilidad compartida y a la construcción de un estado donde nadie quede atrás. Su mensaje final sintetiza el espíritu de su lucha: ella no llegó sola; llegó con toda una comunidad que por años esperó justicia, reconocimiento y oportunidades reales.

Hoy, Chiapas dio un paso histórico.
Y lo hizo con la voz clara y la convicción profunda de una diputada que entiende que la grandeza de un pueblo no se mide solo por sus leyes, sino por su capacidad de honrar la dignidad de todas las personas.


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