+ RECIENTES

Una Fiscalía que Escucha: El Paso Adelante de Chiapas en Perspectiva de Género


La participación del Fiscal General del Estado de Chiapas, Jorge Luis Llaven Abarca, en el conversatorio “Verdad y Justicia para Ellas: Reflexiones para una Función Pública con Perspectiva de Género” dejó en claro que, cuando la voluntad institucional se alinea con las demandas históricas de las mujeres, es posible construir caminos que antes parecían intransitables. Su mensaje no sólo fue un discurso: fue un posicionamiento firme sobre el papel que debe asumir la procuración de justicia en un estado donde la igualdad aún se disputa día a día.

Uno de los momentos más significativos fue su afirmación de que la Fiscalía debe ser un espacio de puertas abiertas para las mujeres: “Estaremos para escucharlas, para atenderlas, para caminar con ustedes”. En un país donde la violencia familiar, los feminicidios y el embarazo adolescente siguen siendo heridas abiertas, escuchar a las instituciones decir —y comprometerse— que caminarán al lado de las mujeres es, sin duda, un avance que merece reconocerse.

Llaven Abarca recordó que la paz no puede proclamarse mientras haya niñas obligadas a cohabitar, adolescentes sin garantías para decidir su vida o mujeres que siguen enfrentando estructuras que las silencian. Esta postura reconoce una verdad esencial: no hay desarrollo posible sin justicia y no hay justicia sin perspectiva de género.

Otro hecho trascendente fue el anuncio del nombramiento de la primera Fiscal Indígena Mujer, la maestra Floralma Gómez Santiz. Más que un gesto simbólico, se trata de un acto que rompe con una tradición de más de treinta años donde estos espacios habían sido ocupados únicamente por hombres. Es un mensaje claro hacia los pueblos originarios: la justicia también debe encontrar su equilibrio en la representación, la capacidad y la dignidad de las mujeres indígenas. “No es un tema de sexo, es un tema de capacidad”, dijo el Fiscal. Y tenía razón.


En un estado con tanta riqueza cultural como Chiapas, pero también con profundas desigualdades, este nombramiento abre una ruta hacia una justicia más cercana, más sensible y, sobre todo, más inclusiva. La presencia de mujeres en cargos donde históricamente han sido excluidas es también una forma de reparación.

El Fiscal insistió en la importancia de decisiones “estoicas”, aquellas que no buscan conveniencia personal sino el bienestar colectivo. Esa referencia filosófica no fue un adorno retórico: fue un recordatorio de que la función pública, especialmente en temas tan delicados como la violencia de género, exige ética y convicción.

La visión de construir una “fiscalía humanista”, impulsada en conjunto con el Gobernador, dialoga con una ciudadanía cada vez más consciente, más exigente y más dispuesta a alzar la voz. Y es precisamente en esa exigencia donde discursos como el que escuchamos en el conversatorio cobran sentido.


Porque si algo quedó claro es que la igualdad no se decreta: se trabaja. Y se trabaja todos los días.

Chiapas aún enfrenta desafíos importantes, pero gestos como estos, acompañados de acciones concretas, muestran que la transformación no es sólo posible, sino urgente. El compromiso expresado por Jorge Luis Llaven Abarca es un recordatorio de que las instituciones pueden —y deben— ser aliadas de las mujeres, sin titubeos ni pretextos.

Que la igualdad se vuelva costumbre, dijo al final. Ojalá que también se vuelva realidad.

No hay comentarios.